Llegando a casa de su amigo para tomar un té, este tío encuentra a su amigo en plena paja cuando llega. La invitación es clara: el té esperará, pero si quiere un gran regalo en sus agujeros, ¡allí está! Su amigo es un rubio guapo con un pecho musculoso y sin pelo, un cachas con una polla perfectamente gruesa. Por supuesto, se empalma y se entrega a él por completo, acabando follado crudamente en el sofá con vigor. Una merienda perfecta.