Matt Kennedy acaba de conseguir un trabajo en un sex shop en París, está trabajando en la trastienda. No esperaba que el jefe Mathieu Ferhati apareciera y mostrara su polla de 20 cm de largo. Matt se la va a comer sin que se lo pida. Luego, aborda a su nuevo jefe fumando zapatillas. Y se pone de rodillas para dejarse follar, hasta las horas extras, todo el tiempo que haga falta.