BI MACHO, el macarra de Rebeu con esa mirada chulesca y ese pavoneo callejero, ha vuelto, y esta vez está listo para destrozar a su chupapollas favorito de la forma más sucia posible. Este tío es un auténtico macho alfa, con una polla gruesa y pesada que va en serio. La última vez, se la metió hasta la garganta al chupapollas hasta que babeó como una perra. ¿Pero esta noche? Él está intensificando. No más contención. Va a desgarrar ese coño. Chupapollas no es cualquiera. Es una leyenda del juego. ¿Su coño? Salvajemente peludo, mojado como una fuente, ardiente por dentro, apretado pero hambriento, palpitante de pura necesidad. De color rosa brillante, empapado, suplicando por esa polla cruda. Cuando BI MACHO lo agarra, le da la vuelta como a una sucia zorra, le golpea el culo hasta que se pone rojo y se lo folla tan fuerte que las paredes empiezan a temblar.
Es puro calor callejero: sudor, lujuria y vibraciones de cemento. El aire está cargado de tensión. Los cuerpos chocan, los gemidos resuenan. No hay reglas. No hay pausas. Sólo energía pura y sucia de principio a fin. Una tormenta de sexo en toda regla.